
El problema puede estar en corona, pilar, tornillo, implante o tejidos vecinos. Primero se diagnostica la causa y después se decide reparar, cambiar o tratar.
Qué partes pueden necesitar restauración
El implante está en el hueso, el pilar lo conecta con corona, puente o prótesis y la restauración visible recibe la carga. Cerámica astillada, desgaste, tornillo flojo o pérdida de cemento no equivalen a fracaso del implante. La movilidad del propio implante, inflamación o pérdida ósea requieren otro enfoque.
Señales que requieren revisión
Pida cita ante movimiento o chasquidos, cambio de mordida, grieta, dolor, sangrado, hinchazón, mal sabor o dificultad de limpieza. No apriete el tornillo ni pegue la corona en casa. Hinchazón progresiva, fiebre o dificultad para tragar o respirar requieren atención urgente.
Cómo se diagnostica y repara
El dentista identifica qué parte se mueve, revisa mordida, encía y bolsas y toma imágenes cuando corresponde. A veces basta cambiar un tornillo, reparar una fractura o fabricar una corona. La inflamación exige limpieza profesional y control de riesgos. Un implante roto, mal posicionado, sin integración o con pérdida ósea importante puede requerir evaluación quirúrgica, retirada y nuevo plan. Retención atornillada y cementada tienen ventajas distintas; ninguna es siempre superior.
Mantenimiento posterior
Siga instrucciones de carga y dieta, limpie debajo cada día con hilo, cepillo interdental u otro medio indicado y acuda a mantenimiento. Implantes y coronas no están garantizados de por vida: tejidos, tornillos y recubrimientos necesitan vigilancia y a veces reparación.
Preguntas frecuentes
Reciba orientación adaptada a su salud dental
Una consulta permite examinar su boca, explicar beneficios y riesgos y recomendar el siguiente paso.
