¿Qué hago si mis encías se retraen?

La recesión expone la raíz y puede causar sensibilidad. El examen identifica periodontitis, tejido fino, cepillado traumático, mordida o posición dental.
Señales de recesión gingival
Al desplazarse el margen hacia la raíz, el diente parece más largo o queda visible una superficie radicular amarillenta. Puede haber sensibilidad al frío y calor, dolor junto a la encía, retención de comida o una muesca cervical. Enrojecimiento, hinchazón, sangrado, mal aliento y movilidad pueden indicar inflamación o pérdida de soporte asociada.
La recesión suele avanzar lentamente y sin dolor. Comparar mediciones y fotos en revisiones sucesivas distingue un defecto estable de uno progresivo. Hinchazón repentina, pus, dolor fuerte o movilidad evidente requieren evaluación pronta.
Causas de la recesión
Puede deberse a periodontitis, encía y hueso finos, cepillado agresivo, posición dental desfavorable, movimiento ortodóncico fuera del soporte óseo, frenillo, traumatismo, piercing o tabaco. Apretar o rechinar puede aumentar la carga, pero no explica todos los casos.
Una recesión unilateral o localizada no significa necesariamente mala higiene: también importan posición, mordida, técnica de cepillado e inflamación local. Se miden margen y bolsas y se valoran placa, grosor de tejidos, hueso y restauraciones.
Tratamiento de la recesión
Primero se controla la causa: limpieza suave con cepillo blando, tratamiento de inflamación, ajuste de una restauración o prótesis traumática y abandono del tabaco. Pasta desensibilizante, barniz de flúor, sellador o composite pueden reducir sensibilidad; la caries radicular se trata por separado.
Si progresa, falta encía adherida, hay sensibilidad marcada o preocupación estética, el periodoncista puede proponer cirugía o injerto. En casos seleccionados ayuda una ortodoncia cuidadosa. No siempre se logra cobertura completa: depende del hueso interdental, posición, profundidad, tabaco y empastes previos.
Cómo reducir el riesgo de progresión
Cepíllese dos veces al día con cepillo suave sin presión horizontal intensa y limpie a diario entre dientes con el instrumento adecuado. Pida una técnica adaptada a su anatomía. Controlar placa y periodontitis es esencial, pero la higiene sola normalmente no recupera tejido ya perdido.
Dejar el tabaco, ajustar prótesis o piercings traumáticos y vigilar cambios del margen reduce riesgos adicionales. La frecuencia de revisión depende de la causa y actividad, no de un calendario universal.
Factores de riesgo y consecuencias
Encía y tabla ósea fina, periodontitis, tabaco, posición dental desfavorable, cepillado traumático y restauraciones mal ajustadas aumentan el riesgo. Es más común con la edad, pero no inevitable. La diabetes mal controlada influye sobre todo aumentando riesgo y gravedad de periodontitis, no simplemente reduciendo el riego sanguíneo gingival.
La raíz expuesta es más sensible y vulnerable a abrasión y caries radicular. Una recesión aislada y estable no siempre causa pérdida dental, pero junto a periodontitis activa, gran pérdida ósea o trauma continuo empeora el pronóstico.
Preguntas frecuentes
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Una consulta permite examinar su boca, explicar beneficios y riesgos y recomendar el siguiente paso.
