
El blanqueamiento profesional aclara dientes naturales bajo supervisión; antes se valora causa del color, caries, encías, sensibilidad y restauraciones.
Cómo funciona
Edad, tabaco, pigmentos, trauma y ciertos fármacos cambian el color. El peróxido rompe moléculas coloreadas en esmalte y dentina, pero el resultado depende de causa y tono: no se garantizan grados ni rapidez. Coronas, carillas y empastes no blanquean.
Candidatos
Primero se tratan caries e inflamación y se diagnostica color gris, morado o de un solo diente. La alergia al producto contraindica; por datos limitados suele aplazarse en embarazo y lactancia. Desgaste, recesión y sensibilidad requieren plan individual.
Peróxido
Los sistemas profesionales usan peróxido de hidrógeno o carbamida controlado. Más concentración no siempre da mejor resultado y puede aumentar sensibilidad e irritación; importan protección, tiempo y uso correcto.
Blanqueamiento activado con luz
Algunos sistemas combinan gel con lámpara u otro dispositivo. Puede acelerar ciertos protocolos, pero no garantiza diez tonos ni mejor duración; el agente blanqueador sigue siendo el peróxido.
Precaución en casa
Productos autorizados pueden funcionar según instrucciones, normalmente más lento. Evite ácidos caseros, abrasivos o concentraciones desconocidas por quemadura, sensibilidad y desgaste; cubetas personalizadas supervisadas son opción profesional domiciliaria.
Preguntas frecuentes
Reciba orientación adaptada a su salud dental
Una consulta permite examinar su boca, explicar beneficios y riesgos y recomendar el siguiente paso.
