
No todos los terceros molares se extraen; se considera cirugía ante enfermedad o riesgo importante tras examen, imágenes y hablar de vigilancia.
Entender la extracción
Las muelas del juicio son terceros molares posteriores y suelen erupcionar al final de adolescencia o juventud, aunque tiempo y presencia varían. Una sana, funcional y limpiable puede vigilarse. Dolor, pericoronitis repetida, caries, enfermedad periodontal, quiste, reabsorción o daño vecino y otra patología pueden indicar extracción. El espacio se valora clínica y radiográficamente; no se puede prometer que extraer solo para prevenir apiñamiento anterior sea eficaz.
Qué saber antes
Es común pero tiene riesgos: dolor, edema, sangrado, infección, alveolitis, cambio sensitivo nervioso temporal o rara vez permanente, daño vecino y comunicación sinusal. Sangrado que no cesa, fiebre alta, edema creciente, pus, dolor que aumenta tras días o adormecimiento persistente requieren contacto rápido. Dificultad para respirar o tragar es emergencia médica.
Preparación
Informe enfermedades, embarazo, alergias, fármacos y suplementos, tabaco y reacciones anestésicas; no suspenda nada solo. Imágenes apropiadas valoran raíces y cercanía de nervio o seno, y se hablan extracción o vigilancia, anestesia y recuperación. Ayuno, acompañante y transporte dependen de local, sedación o general: siga las instrucciones escritas de la clínica.
Durante la extracción
Tras anestesia local y sedación si hace falta, se accede al diente. Uno retenido puede requerir incisión, quitar poco hueso y dividirlo; uno totalmente erupcionado puede ser más simple. Se revisa e irriga el alvéolo, sutura si procede y se muerde gasa para hemostasia. Presión y movimiento son esperables, pero avise dolor agudo.
Preguntas frecuentes
Reciba orientación adaptada a su salud dental
Una consulta permite examinar su boca, explicar beneficios y riesgos y recomendar el siguiente paso.
